Porque adoptarlos a ellos



Estos simpáticos y cariñosos amigos de cuatro patas que os vamos a ir presentando durante las próximas semanas, son sin duda especiales, diferentes, pero sobre todo son muy queridos por nosotros, y no sólo porque nos acompañan día tras día, porque a pesar de todo, siempre se muestran alegres, nobles y leales, sino porque también, todos ellos tiene tras de sí una triste historia, una historia que les ha dejado una espina clavada en sus pequeños corazones y una huella en sus suaves y peludos cuerpos. Y es que todos ellos, bien como consecuencia de la crueldad y dureza de las calles, del abandono, del deambular sin rumbo, han sido víctimas de violentos golpes de coches, de atropellos, de enfermedades que les han causado lesiones, fracturas , cojeras, alguna minusvalía a las que ellos hacen frente dignamente y con la cabeza muy alta, de las que han sabido sobreponerse sin ninguna queja, sin ningún dolor... y en otros casos, ha sido la mano cruel del hombre, con su odio y sin razón la causante de infinitos y dolorosos golpes, de múltiples palos recibidos sin entender por qué, e incluso algunos de ellos han sido mutilados, maltratados, disparados, dejándoles secuelas físicas que han hecho que sean diferentes y especiales.


Pero todos y cada uno de ellos, han decidido ser ejemplo de superación, han decidido seguir adelante, empezar una nueva vida, volver a confiar en las personas. Todos y cada uno de ellos están recuperados, son autónomos, independientes, pero sobre todo están llenos de cualidades, de ganas de vivir, de ilusiones y esperanzas, la de conocer un mundo mejor, un hogar donde sentirse queridos y una familia que mire más allá, que mire en el interior de sus ojos y sepa ver todo lo que llevan dentro.


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