Este perrito estaba herido, había sido atropellado y ella lo adoptó con la lesión en la pata incluso. Pero es que es una amante de esos que no saben cazar y está enamorada de su perro.
“No me importa saber si un animal puede razonar. Sólo sé que es capaz de sufrir y por ello lo considero mi prójimo”. Albert Schweitzer. Premio Nobel de la Paz 1952