Nunca imaginé que la adopción de Aquiles nos supusiera a todos tanta
satisfacción.
Es cariñoso y un gato increíblemente feliz y alegre, juega
siempre y ronronea constantemente.
Para Puceta, la gata que ya teníamos, ha
sido una dosis de felicidad, a pesar que los primeros días fueron muy
duros,
ya que había llegado un intruso que pretendía ocupar su territorio y atraía
la atención de sus dueños en igual medida que ella misma, ahora se han
convertido en una gran pareja. Aquiles la hace jugar, la lame y le da mimos
a todas horas. Ella se deja querer, aunque es también una buena "mamá", todo
el día está preocupada detrás de su peque...
En fin, podría seguir hablando durante horas de mis 2 pequeños grandes
amores... estamos muy, muy contentos de haber tomado la acertada decisión de
introducir a Aquiles en nuestras vidas, él necesitaba una família que le
cuidara y le quisiera y nosotros simplemente le necesitábamos a él.
Muchas
gracias por la labor que estáis realizando, es un acto maravilloso.
Gracias a todas! |