Para la dulce LUPE
No nos dejaste disfrutar mucho tiempo de ti, pero sí el suficiente para llevarte siempre en el recuerdo.
Para la dulce LUPE;
No fue mucho el tiempo que disfrutamos de esta lanuda y anciana ovejita, que llegó cansada, enferma y ya desahuciada. No fue mucho el tiempo que tuvimos para cuidarla y mejorar sus últimos días, pero sí fue el tiempo suficiente para conocer la bondad, el noble corazón y la dignidad que a pesar de lo que llevaba dentro supo mostrar hasta el final.
Y por ello la agradecemos los buenos momentos que nos dejó; cuando tranquilamente y sin decir nada se fue paseando y paseando por el campo, cuando resignada se dejó hacer un moderno peinado, cuando miraba de reojo a ver quién salía a pasear... y aunque breves, estas son las palabras que queremos dedicar a la dulce Lupe, que para la protectora y para quienes la conocimos, siempre será tierna y cariñosamente recordada y añorada.
A la dulce LUPE.
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