Si los antitaurinos nos miramos hacia dentro por eso no maltratamos a los animales

Bodas de oro de sangre

El pasado 19 de julio saltó a la prensa local la información del 50 aniversario de la construcción de la plaza donde se sacrifican los toros en nuestra ciudad llamándolo como “bodas de oro de la plaza de toros de Ávila” como si recordar este hecho se pudiera comparar con una celebración tan incruenta como la onomástica del matrimonio cuando en realidad, en este caso, son “bodas de oro de sangre”.

Estos titulares no hacen más que demostrar una vez más hasta qué punto se puede manipular a la sociedad para que integre en su fuero interno como algo normal, lógico y sensato el hecho de asistir a un espectáculo para ver torturar salvajemente a un animal que para evitar oír sus lamentos se acude a a fanfarria de clarines y trompetas.

Y, como ya es habitual, asisten a estos actos representantes de la sociedad que les encanta ver este penoso espectáculo que no desperdician la ocasión para insultar y provocar continuamente a todos aquellos ciudadanos que amamos a los animales y que nos preocupamos por enseñar a la siguiente generación que estas costumbres tan rancias sólo las justifican quienes viven de este negocio y desprecian los valores de las personas que sí realmente respetamos la vida de todos los seres vivos.

Es insultante escuchar los comentarios del presidente de la plaza de toros de nuestra ciudad que se atreve a afirmar que “ha defendido que en España, como país más antiguo de Europa, se deben defender las tradiciones, en un mensaje contra los anti-taurinos a quienes ha pedido «mirarse dentro».

Si, presidente del foso de Ávila, nosotros respetamos nuestras tradiciones pero solo aquellas que respetan la vida en su integridad  pero no el sacrificio como espectáculo de los toros como el de este domingo. Nosotros los antitaurinos nos miramos al interior por eso nos repugna que se continúe justificando esta mal llamada fiesta nacional porque nos preocupa nuestras nuevas generaciones que con estas costumbres tan “arcaicas” lo único que consiguen es perpetuar la atracción hacia la violencia en el espectáculo y por mirarse adentro nos preocupa que ciertos representantes de determinados sectores de esta sociedad en la que nos encontramos no se percaten que estamos hartos de que existan y se subvencionen actos tan crueles como los mal llamados festejos taurinos.

Los antitaurinos, no somos como ustedes nos pintan, somos ciudadanos que respetamos la vida y todo lo que representan los seres vivos y no fumamos puros ni disfrutamos cuando vemos como están clavando lanzas, puñales o espadas a un animal bajo el sol de este verano.

Los que deben mirarse hacia dentro, presidente de la plaza de toros de Ávila, son ustedes y meditar que la sociedad del siglo XXI ha cambiado y que deseamos ver a los animales vivos y no asistir a “bodas de oro con sangre”.

 

Share Button
huellasadm5Si los antitaurinos nos miramos hacia dentro por eso no maltratamos a los animales