Protectora Huellas

Eli

ESTA CARTA NOS EMOCIONÓ DE ALEGRÍA: Burgos, noviembre, 2009 Hola ami@s de Huellas! En primer lugar os pido disculpas, puesto que ya hace un año y medio que adoptamos a Eli, y todavía no hemos podido enviaros fotos de ella. No sé ni por dónde empezar, ya que podríamos contaros miles de anécdotas de Eli. Lo importante es que nosostros estamos contentísimos con ella, porque es una perrita encantadora, alegre, y muy cariñosa. Debo decir que le costó muchísimo perder el miedo que tenía (aunque todavía es bastante desconfiada con los extraños). Eso sí, con los perros se lleva genial, especialmente con uno que se llama Simba. A este lo encontraron mis padres hace un año y estaba en un estado lamentable (había sido abandonado después recibir un montón de golpes en la cabeza...). De verdad que fue algo terrible (desgraciadamente, vosotr@s os podréis hacer una idea de lo que hablo). El caso es que Simba, un pastor alemán precioso y jovencito, se quedó en la casa de mis padres, que tienen una finca en la que él y Eli disfrutan de una manera que no os podéis imaginar. Desde el primer día conectaron los dos a la perfección: son de la misma edad y quizás se sienten identificados por sus desgracias ya superadas. Disfrutamos muchísimo viéndolos jugar sin parar. En casa de mis padres también hay otra perrita ya más mayor: Nala. Esta suele jugar también con Eli, aunque no tanto como Simba. Por lo demás, Eli está hecha una comilona y muy golosa: nunca tiene suficiente comida. Nosotros procuramos darle lo justo y darle también largos paseos para intentar que no engorde demasiado pero, aún así, engordó tres kilos desde que llegó! Lo importante es que Eli está muy feliz (además, lo demuestra muy a menudo) y nosotros con ella, igual: cada día que pasa estamos más contentos de haberla adoptado. Nos despedimos agradeciéndoos de corazón la labor que hacéis con los perritos que nacen desgraciados porque, gracias a vosotr@s todos ellos pueden tener una segunda oportunidad. También os deseamos mucha suerte, aunque, sinceramente, lo que deseamos es que llegue un día en el que vuestra labor no tenga ya sentido porque eso significaría que no hay animales abandonados ni maltratados... Un fuerte abrazo de Eli, Albano y Lucía!!!
Eli
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