Quiere conocer la felicidad
Brandy y su hermana Babel, fueron abandonados en un polígono, quizás fruto de una camada no deseada, o tal vez, hijos de una perrita sin hogar, sin familia, la cual por algún triste motivo, no pudo regresar para cuidarlos y protegerlos. Con estas cortas y dramáticas palabras podría haberse resumido su historia. Y es que es esta la realidad, la triste, cruel e injusta realidad a la que se enfrentan cientos y cientos de perros que cada día son abandonados en nuestro país, en nuestras ciudades, en nuestras calles. Y como en el caso de este jovencito, condenado a morir lentamente, desnutrido y deshidratado, sin haberle dado una mínima oportunidad de poder salir hacia delante. Una vez más, y por desgracia son tantas ya, su historia nos conmueve, porque con su corta edad, sus ojos ya están tristes, su corazón ha sentido miedo y soledad, su alma pena y desconsuelo y su cuerpo frío y hambre… Pero por suerte, la historia de este guapo perrito no acaba aquí, sino que este es su comienzo, pero te necesita a ti para que le devuelvas la alegría y las ganas de jugar y de correr, quiere que le devuelvas la confianza en las personas, que le cuides y le eduques y sobretodo que le des un hogar y una familia que le quiera para siempre.