Ha ganado nuestra confianza y nuestro corazón
IRIS estuvo meses por las afueras de un pueblo sola y huyendo de la gente durante mucho tiempo, durmiendo en agujeros que ella misma hacia en la tierra, comia lo que podia y se dejaba ver solo de lejos. Ni por asomo consentia que un ser humano se acercara a ella. Hasta que unos vecinos la descubrieron y empezaron a poner en un punto para que pudiera alimentarse siempre en el mismo sitio y no corriera ningun peligro cruzando carreteras. Gracias a ellos pudimos con el tiempo poner una jaula trampa solo y exlusivamente con el objetivo de socializar a Iris y enseñarle lo bueno de la vida. Y lo hemos conseguido : es un animal que confia en nosotros, es cariñosa, va muy bien de la correa y hasta come de la mano.
Necesita un referente aún mucho más cercano, ADÓPTALA. En muy joven y puede aprender aun muchas cosas y sobre todo a ser feliz con la familia o persona que la adopte.