Todo lo bueno que podemos decir de Serkan es poco. Como buen galgo es: inteligente, paciente, prudente, muy noble y cariñoso. Se lleva bien con otros perros, con las personas es algo tímido al principio, pero no tarda en coger confianza y reclamar con la prudencia que le caracteriza los mimos que tanto le gustan. Se lleva muy bien con los niños, les da su espacio y disfruta de sus caricias y juegos con mucha cautela, es muy cuidadoso con ellos. No es nada miedoso y, además, pasea muy bien con correa. En contra de lo que muchos piensan, los galgos se adaptan muy bien a la vida en los pisos, son muy dormilones y les gusta mucho el calor y el confort del hogar, son perros muy intuitivos y cariñosos, muy de su familia. Todos los perros son únicos, pero todos los que conocemos a SERKAN coincidimos en que él es muy especial.