
Un interesante estudio estudio sobre el Análisis Científico del Vínculo entre las personas y los gatos, realizada por la Fundación Affinity, estudio poblacional realizado en todo el mundo sobre la relación que existe entre las personas y los gatos que refleja conclusiones muy curiosas:
La principal conclusión que podemos extraer de los datos anteriores es que la relación entre las personas y sus gatos es muy estrecha y con un fuerte componente afectivo. Esta evidencia contrasta con la percepción, muy extendida, de que la relación con los gatos es distante. En este sentido, las valoraciones que hemos obtenido en la dimensión emocional son perfectamente comparables a las que observamos al analizar la relación entre las personas y sus perros.
Una gran mayoría de propietarios aprecia y valora positivamente la individualidad y el carácter independiente de su gato. Este dato podría sugerir diferencias en la personalidad de los propietarios de gatos en comparación con los de perros. En este sentido, un estudio llevado a cabo en Estados Unidos en 2014 señalaba que los propietarios de gatos son, en general, más inconformistas que los de perros.
Convivir con un gato enriquece nuestra red social y es una fuente de apoyo emocional muy importante en momentos de dificultad. Para una mayoría de propietarios su gato es a la vez un amigo y un confidente, al que pueden confiar cosas que no compartirían con nadie más. Como ocurre con el perro, convivir con un gato enriquece nuestra red social y nos ayuda a superar situaciones de estrés o dificultad.
Las mujeres muestran una tendencia mayor a desarrollar relaciones muy estrechas con sus gatos, donde los aspectos emocionales cobran mucho protagonismo.
Las parejas sin hijos parecen construir una relación más intensa con su gato, en comparación con aquellas que dedican una gran parte de su tiempo al cuidado de sus hijos.
Los gatos más sociables podrían facilitar el establecimiento de relaciones más cercanas, tanto desde el punto de vista de interacción como emocional.
La inmensa mayoría de propietarios españoles establece un fuerte vínculo afectivo con su gato.
Existen dos perfiles globales de relación con el gato. Uno caracterizado por un fuerte componente emocional y otro más pragmático, en la línea del estereotipo existente sobre la persona que convive con un gato.