Este pequeño lleva con nosotros desde que tenía apenas 2 meses. Lo encontramos junto a su hermanito, desamparados, sin fuerzas y con muchísima hambre, cerca de una colonia de gatos adultos. Desde entonces ha crecido rodeado de cariño y cuidados, y ahora busca un hogar definitivo donde ser feliz.
Se lleva muy bien con otros gatos, por lo que sería ideal que en su nueva familia ya hubiera un compañero felino que lo ayude a sentirse seguro. Al llegar a una casa nueva puede mostrarse tímido y esconderse, pero con paciencia y algunas estrategias sencillas, pronto se sentirá confiado y a gusto.
Es un gatito muy sensible, extremadamente prudente y con un gran corazón. Solo necesita un hogar tranquilo, amor y alguien que le dé la oportunidad de mostrar lo especial que es.
¿Quieres ser tú quien le dé esa oportunidad?
Si no puedes adoptarle, puedes apadrinarle: www.protectorhuellas.org/apadrina