Nació el 16/08/23 en un jardín del centro, en una casita en ruinas. Encontramos a la camada sin madre después de esperar varios días… y nunca volvió. Llegaron llenitos de parásitos y con los ojitos infectados, pero salieron adelante. Ese verano todos sus hermanos fueron adoptados. Solo quedó ella.
Es gris y blanca, de carácter increíblemente dulce. Se deja coger en brazos, acariciar, mimar… y está más que lista para vivir en un hogar donde la quieran de verdad.
Es una gata tranquila, muy cariñosa y será una compañera maravillosa para quien decida darle su oportunidad.
¿Le hacemos hueco en una familia?
Si no puedes adoptar a BIMBA, puedes apadrinarla: www.protectorahuellas.org/apadrina