Esta preciosa gata atigrada se llama Postal. La encontramos cuando tenía alrededor de un año, y desde entonces ha ido poco a poco dejando atrás su pasado en la calle.
Es una gata muy tranquila y algo asustadiza, probablemente por todo lo que ha vivido. Esa experiencia la ha hecho más prudente y reservada, pero también muy especial.
Detrás de esa timidez, Postal es una gatita con mucho amor para dar. Solo necesita un hogar paciente, donde pueda sentirse segura y querida.
Postal busca una familia que le dé la oportunidad de confiar y florecer. ¿Será la tuya?
Si no puedes adoptar a Postal, puedes apadrinarla: www.protectorahuellas.org