Durante semanas, esta jovencita merodeaba por los alrededores de nuestra protectora. Venía cada tarde a comer, observaba desde lejos… hasta que un día, por fin, logramos rescatarla para hacerle pruebas y castrarla.
Y nos llevamos una hermosa sorpresa: es una gata increíblemente cariñosa, sociable y confiada. Le encanta el contacto humano, busca mimos, ronronea feliz… aunque también disfruta de sus momentos de independencia, como buena gata.
Es adulta joven, está sana, castrada y esperando ese hogar que le dé lo que tanto busca: compañía, cuidados y amor.
Si no puedes adoptar a Jackelin, puedes apadrinarla www.protectorahuellas.org/apadrina