Hasta hace apenas unos días, esta gatita no tenía a nadie que la protegiera. Su madre murió atropellada y ella, junto con sus hermanas, quedó completamente indefensa.
Por suerte, una persona compasiva las encontró y las rescató a tiempo, salvándolas de un destino muy duro marcado por el calor, el hambre y los parásitos.
Hoy es una gatita preciosa, sana y llena de vida. Solo le falta encontrar una familia que la quiera para siempre, un hogar donde crezca rodeada de cariño y donde nunca más vuelva a sentirse sola ni abandonada.
¿Le das la oportunidad de empezar una nueva vida contigo?