Con profundo dolor en el corazón, compartimos la triste noticia del fallecimiento de Concha, cofundadora de nuestra Asociación, una mujer excepcional cuya vida fue sinónimo de generosidad, entrega y compasión.
Siempre dispuesta a tender la mano a los más vulnerables, supo ver a quienes otros no querían mirar. Su labor no solo transformó la vida de incontables animales, sino también la de muchos niños y colectivos que encontraron en ella una aliada, una guía y un refugio.
Concha no solo ayudaba, sino que inspiraba. Su compromiso incansable, su fuerza ante la adversidad y su profundo amor por los seres más indefensos han dejado una huella imborrable en todos nosotros. Era, sin duda, el alma de muchos de nuestros proyectos, la chispa que encendía esperanzas y la voz que hablaba por quienes no podían hacerlo.
Sin duda, tenemos mucho que agradecerte.
Gracias por habernos regalado el privilegio de conocerte.
Gracias por tu ejemplo.
Gracias por tu generosidad.
Gracias por cada vida que tocaste.
Concha fue un faro de luz en esta tierra, y con todo nuestro corazón esperamos que siga brillando allá donde esté, como lo hizo cada día entre nosotros.
Descansa en paz, Concha.
Te llevamos con nosotros, siempre.