En el verano de 2023 encontramos a una mamá, cruce de Bóxer y Alano, junto a su camada de cachorros. Habían sido abandonados detrás de un muro, junto a una residencia canina. Eran solo unos bebés de pocos días de vida.
Por suerte, su madre estaba con ellos, cuidándolos y protegiéndolos. Un paseante los descubrió y nos dio aviso. Desde entonces, nos hicimos cargo de toda la familia hasta que los pequeños crecieron fuertes y sanos.
Hoy, todos sus hermanos ya han sido adoptados. Solo quedan con nosotros dos de sus hijos: TERRAL y su hermano LEVANTE.
TERRAL ya es un perro grande, precioso y con muchísimo potencial. Necesita una familia que entienda que la confianza se construye poco a poco. Es un perro que todavía siente miedo y desconfianza hacia las personas, pero con paciencia, cariño y dedicación puede convertirse en un compañero increíble.
Adoptar a TERRAL es darle la oportunidad de conocer una vida llena de seguridad, amor y certezas. Y, a cambio, él te regalará su confianza, la más valiosa de todas.
Si no puedes adoptarlo, puedes apadrinarlo: https://www.protectorahuellas.org/apadrina/