Un viejecito sin nombre, porque no estaba identificado, ha llegado a HUELLAS. Es un pointer de carácter extraordinariamente tranquilo y bueno. Fue encontrado en el cañón del Adaja, en la provincia de Ávila, en una zona de laderas con cárcavas, algunas cubiertas de agua. Fausto se encontraba en un punto escarpado del que no podía ni subir ni bajar, y llevaba allí días, muchos días, completamente en los huesos, muerto de hambre y de sed. Su rescatador escuchó un débil ladrido pidiendo ayuda y, al localizarlo, se acercó, lo bajó hasta el agua y estuvo bebiendo durante varios minutos. Gracias a esta persona que pasaba casualmente por allí y no miró hacia otro lado, hoy Fausto sigue con vida.
Ahora necesita un hogar donde pasar esta etapa de su vida con la dignidad y el cariño que siempre mereció.
Si no puedes adoptarlo, también puedes ayudar apadrinando a Fausto www.protectorahuellas.org/apadrina