Kiwi es hermano de Arándano. Forma parte de la camada que encontramos junto a su madre, Mora, abandonados a su suerte en el campo, cerca de una finca donde le daban de comer.
Ahora está con nosotros, en Huellas, perfectamente cuidado, desparasitado y vacunado, listo para encontrar la familia que tanto merece.
Es un cachorro juguetón, alegre y muy divertido. Como será un perro de tamaño grande, es importante cuidar su crecimiento y desarrollo. De adulto podría alcanzar alrededor de 35 kg.
Kiwi, al igual que sus hermanos, busca un hogar donde crecer rodeado de cariño y compromiso.
Adoptar un cachorro que será un perro grande es una experiencia maravillosa, pero también una responsabilidad. No necesita una casa enorme, aunque sí un espacio donde pueda moverse, jugar y desarrollarse durante sus primeros meses de vida. Lo más importante es ofrecerle tiempo, educación, amor y una familia para toda la vida.
Si no puedes adoptar a KIWI, puedes apadrinarlo: www.protectorahuellas.org/apadrina