Se nos van haciendo mayores: van creciendo poco a poco , dos de sus hermanos ya fueron adoptados. Todos ellos tuvieron la mala fortuna de nacer sin ser deseados y los abandonaron, los tiraron, los desecharon, a la puerta de nuestro refugio en una bolsa de plástico. Cuando llegamos por la mañana estaban correteando por los alrededores, desorientados, sin saber qué había pasado después de haber estado un tiempo encerrados en una bolsa de plástico que tuvieron que romper para liberarse de su muerte segura.
Nuestras cámaras de vigilancia captaron la escena, pero no la matricula del coche del desalmado que lo hizo que les puso en peligro de muerte y también el riesgo para los vehículos que circulan cerca de nuestro refugio.
No nos cansaremos de recordar que una adopción es la mejor ayuda que se puede ofrecer a una asociación como la nuestra. Casos como estos nos obliga a disponer de más recursos, voluntarios y espacio para poder acoger a otras mascotas que incomprensiblemente son abandonadas a su suerte.
Recordamos que este gesto salva dos vidas: la del que se va y la del necesitado que ocupará su lugar.
Nacieron en Mayo 2015, su cara lo dice todo: Adóptame 🙂


